“Comida de los campamentos” 2011

Tenango de Arista,
Tenango del Valle, Méx.,
17 de septiembre de 2011.

Un fin de semana normal, aparentemente. El sol a mediodía fue candente en los pocos ratos que se dejó ver: nubes ralas y bruma en el horizonte lo disminuían. El sabor a patria se prolongaba entre los transeúntes distraídos y los menos de cien absortos en las carreras infantiles, ambientados con los monótonos sonidos de trompetas tricolores –pocas, muy pocas–, y muchas porras desgañitadas: ¡ya llegaste!, ¡tú puedes!, ¡ganaste!, ¡ganaste! Los gritadores se arremolinaban y cerraban el paso a los pequeños atletas en una valla que disminuía hasta convertirse en estrecho camino para llegar a la meta. Los portales del mercado testigos de los veloces y minúsculos pasos de chiquitines que corrieron menos de cuatrocientos metros a lo largo de la calle Hidalgo (de Abel C. Salazar hasta llegar a Constitución) eran sombra y refugio de trabajadores del ayuntamiento, mirones y de puestos de antojitos mexicanos.

Después de las carreras infantiles el personal del ayuntamiento se reunió frente a la presidencia municipal, encabezados por la autoridad municipal y acompañados por la banda de guerra de la Escuela Primaria Benito Juárez, para iniciar la caminata. Poco antes de unirse al contingente la banda de viento amenizó la mañana con temas populares desde el kiosco, su sonoridad inundaba el jardín y hacía recordar tiempos idos cuando los fines de semana se escuchaba, invariablemente, un ambiente festivo.

Al redoble de tambores se inició la marcha por la calle Hidalgo, hacia el poniente, rumbo a la Zona Arqueológica de Teotenango. La bandera mexicana ondeaba con aspiraciones de aires de libertad, erguida y orgullosa. ¡Así me gusta ver al símbolo patrio que resume historia y presume esperanzas de grandeza, pero era solo eso: aspiraciones y esperanzas! No obstante, al toque de tambores y la suma de tradición, sobre la calle Progreso, los vecinos divisaban desde la calle lejana, desde sus puertas y ventanas el paso de los servidores públicos que a nombre de la patria y de la tradición republicana flanqueaban y resguardaban el bello símbolo tricolor.

A esas horas, la una de la tarde, en realidad mediodía, el sol entusiasta brilló más y dejó caer a plomo sus rayos. ¡Con el peso de los rayos solares y el obligado andar quién sabe qué tanto se viva y disfrute el espíritu republicano! Lo cierto es que el contingente avanzó sobre la calle de Román Piña Chan hasta la entrada del Museo; posteriormente, emprendió la subida a las pirámides a paso lento y, en muchos casos, reforzado. Fue necesario un descanso casi a mitad del trayecto. Un último esfuerzo y llegaron a la explanada donde se ubica el obelisco conmemorativo a Rayón.

En esa plaza se encuentra el monolito del jaguar, fiel testigo de la majestuosidad de la fortaleza que representa este espacio arqueológico; casi a un costado del obelisco se improvisó el proscenio que daba cuenta, en letras blancas y fondo rojo, del CXCIX aniversario de la batalla de Ignacio López Rayón. Lo ilustraba una escena, de 4 por 3 metros cuadrados, de alguna batalla del siglo XIX. Al frente, sillas que fueron ocupadas por los integrantes del cabildo. Apenas respiraron las autoridades municipales y en tanto la gente seguía llegando dio inicio la ceremonia cívica. Después de rendir los honores a los símbolos patrios el orador dio cuenta de su discurso histórico donde rememoró los hechos políticos e ideológicos que dieron pauta al inicio de la gesta libertaria, no dejando de loar a los hombres y mujeres que con sus acciones y su vida emprendieron la aventura de forjar una nación. Con vehemencia exhortó a mirar esos hombres para replantear el presente, con ímpetu incitó a honrarlos y no permitir que se siga desarticulando lo poco que queda de país, con urgencia debemos detener a los que destruyen a nuestra nación, dijo.

Debemos recordar que Ignacio López Rayón luchó para dar libertad, igualdad e independencia a México; que durante el año de 1812, se hizo fuerte en las partes altas del cerro del Tetépetl, que por su accidentada geografía sirvió de defensa natural contra los soldados monárquicos. Aquí, en las pirámides, fue un  ampamento de soldados valientes y decididos a no continuar con un régimen monárquico, con un rey al que no conocían, pagando tributos e impuestos que en poco les beneficiaba.  Ignacio López Rayón, originario de Tlalpujahua, ahora Michoacán, se incorporó a la lucha libertaria de Hidalgo, quien lo nombró su Secretario, acción que demuestra la capacidad intelectual de Rayón.

La primer lucha que se libró en estos lugares tenanguenses, entre insurgentes y realistas, data del 22 de septiembre de 1811. La segunda batalla fue del 10 al 19 de octubre de 1811. El triunfó que alcanzó José María Oviedo y sus tropas, y la muerte de los que ofrendaron su vida por la libertad, constituye parte de la serie de los hechos que el Congreso del Estado tomó en consideración para conceder a la Villa de Tenango, el título de Heroica.

El tercer hecho de armas que tuvo lugar en el Tetépetl ocurrió el 28 y 29 de diciembre de 1811, cuando los insurgentes huyeron en desbandada por las acciones de los realistas. Y es en abril de 1812, cuando Ignacio López Rayón, después de haber dejado Sultepec combate durante mayo y junio las tropas realistas al mando del comandante Porlier. La capacidad estratégica de Rayón, habilidad nata y fortalecida en el ideal de una nación americana libre, le permitió sitiar y casi tomar la ciudad de Toluca. Su presencia en el valle de Toluca fue estratégica para que Porlier no llevara sus tropas a Cuautla y, junto a Calleja, lograran derrotar al sitiado general José María Morelos y Pavón. Sin embargo, tuvo que replegarse a Tenango y fortificarse en el cerro del Tetépetl.

Desde el inicio del movimiento armado y para 1812, el ánimo libertario se había expandido a los jóvenes ilustrados quienes se unieron a los insurgentes con vehemente convicción de un cambio a favor de la Nueva España. A la llegada de Rayón a Tenango estaban en las filas insurgentes jóvenes abogados que habían venido de México para luchar a favor de la independencia. Fue en los primeros días de junio de 1812 cuando Rayón y sus tropas, acompañados de nuevos insurgentes hicieron del Tetépetl sus trincheras para repeler al Ejército realista.

Nuestros abuelos y sus padres, para conmemorar tales acontecimientos se congregaron con sus familias a comer en “los campamentos”, todos los 17 de septiembre –tenemos noticias orales que desde inicios del siglo XX ya era toda una tradición; autoridades municipales y trabajadores del ayuntamiento, quienes se unieron a los festejos conmemorativos reciben animosamente a todos los asistentes.

Para esos momentos en que se desarrolló la ceremonia cívica, en el centro de Tenango, frente a la Presidencia Municipal, arrancaba la carrera atlética de 10 kilómetros, en las ramas femenil y varonil; ésta en dos categorías: libre y master. Corrieron por las calles de la cabecera municipal hasta ajustar nueve de diez kilómetros y cerrar el último con la subida al cerro del Tetépetl. La participación no fue copiosa y los atletas tenanguenses tampoco fueron muchos. Ya parece tradición que sean los kenianos, hombres y mujeres, quienes se lleven los primero lugares; y esa participación, parece, es la que desalienta a los atletas locales. Sin embargo, es alentador saber que esta carrera tiene ya presencia regional y aquí se dan cita corredores de municipios vecinos del valle de Toluca.

En tanto la carrera atlética se desarrollaba los trabajadores del ayuntamiento se encarrilaban para ofrecer los alimentos que año con año la autoridad municipal ofrece a los vecinos y visitantes tenanguenses.

Es pertinente recordar que durante varias décadas las autoridades auxiliares, los delegados de cada pueblo, se encargaron de compartir con todos los visitantes y vecinos los productos que cosechan en sus tierras. Ahora es el gobierno municipal quien cada año ofrece la comida a los tenanguenses.

Los paladares ansiosos se deleitan con deliciosas carnitas de cerdo. Su aroma hipnotiza y hace permanecer por largas filas a quienes desean probarlas. Bajo una enorme lona de alrededor de cien metros el ejército de trabajadores del ayuntamiento está parapetado a lo largo de cincuenta metros de mesa donde se sirven los alimentos. La experiencia de los años pasados han llevado a sistematizar el procedimiento de brindar la comida. Los comensales inician su recorrido de cien metros recibiendo plato y cuchara; a partir de ahí sus manos van extendidas sosteniendo fuerte y gustosamente sus platos. La maquinaria está aceitada y todos los trabajadores empiezan a moverse para servir los alimentos.

El primer cucharazo que recibe el comensal es de arroz, avanza y le agregan salsa, es verde o roja según haya; le piden que no se detenga porque adelante hay más, enseguida le colocan habas hervidas, tiernas y frescas, otra cucharada y aparecen los deliciosos esquites de cacahuazintle: su aroma de cebolla frita con picante hace salivar. Exquisita guarnición producto de estas tierras. Nuevamente las voces alegres, enérgicas y orientadoras piden que avancen porque adelante viene el plato fuerte: las carnitas de cerdo. En esta ocasión se convidaron alrededor de diez puercos, todos en carnitas, todas para todos. Eran seis los despachadores, parecía concierto de percusiones y su acompañamiento coral: avancen, avancen, adelante les ofrecen tortillas. El platillo fue una loa a la fertilidad de esta tierra y a la generosidad de su gente. Para finalizar la carrera de los cien metros de manos ocupadas, boca salivante y ánimo exaltado por tanta comida, los comensales eran premiados con un vaso de refresco.

Durante casi dos horas los trabajadores del ayuntamiento estuvieron en acción atendiendo a alrededor de dos mil comensales (el cálculo es mesurado tanto como generoso: si un puerco en carnitas es para doscientas personas –que siempre hay para más– y fueron diez los que se prepararon imagina estimado lector el tamaño de la comilona) y no se detuvieron hasta que uno a uno los platillos fueron agotándose. Y para que la fiesta patria de la “comida de los campamentos” fuese animada siempre estuvo acompañada por la banda de viento, así como un digestivo fuerte, patrio y confortante: el tequila, bebida compartida por los integrantes del cabildo.

Arriba, en los otros complejos de la Zona Arqueológica, los vecinos tenanguenses desde hora temprana habían instalado manteados y casas de campaña. Las familias enteras con sus adultos, jóvenes y niños estaban al vaivén de las pelotas, el ajetreo del encendido de los anafres, el correr para no ser atrapados, juego básico pero divertido. El color de la fiesta patria se acentuaba con el verdor del pasto. La tarde espléndida coronada con un sol cordial suavizó las nubes, ¡hasta desaparecieron! y todo fue calor de festejo.

Semana Santa en Tenango del Valle

Tenango de Arista cuenta entre sus ricas tradiciones con la celebración de la semana santa por medio del teatro popular: representación del viacrucis de Jesúcristo. Representación que se remonta hasta 1958. En ese año, el entusiasmo de las señoritas Ernestina Ortiz Escamilla (+) y María Isabel López Garduño (+), con el apoyo de Daniel Hernández, sacerdote de la parroquia tenanguense, fue proyectado en la conmemoración de la pasión y muerte de Jesucristo. Pinito, como cariñosamente le llamaban, y Chabelita hicieron de su fe un motivo de representación para recordar y enseñar vívidamente el dogma central del cristianismo: la muerte y resurrección de Jesucristo.

            La tarea que se encomendaron arraigó en la comunidad. Pronto el grupo de actores creció; iniciaron alrededor de 15 ahora (2011) participan alrededor de 280 personas entre niños de seis años hasta adultos de 55 años aproximadamente. El talento artístico improvisado que caracterizó las primeras representaciones fue perfeccionándose, el tiempo de ensayos iba en aumento proporcional al número de actores. Actualmente ensayan hasta dos meses antes, dos horas diarias, bajo la dirección actoral de las señoritas María Elena Castro Leiva y Ma. Luisa Maya Franca, junto con la Dra. María Millán López, quienes enseñadas diestramente por Chabelita, orientan a cada participante en la elección de su vestuario.

            Las directoras del Concilio, como llaman al grupo de participantes, dejaron bien definido cada uno de los papeles de cada personaje bíblico y de la tradición. Así como la organización que ha permitido la continuidad al Concilio, dirigido por un presidente, un secretario, un tesorero y dos vocales. Quienes además de actuar gestionan y coordinan los apoyos de logística antes, durante y después de la representación. Duran como representantes del Concilio cuatro años.

Tradicionalmente la representación iniciaba el jueves santo, no dejando de mencionar que el “domingo de ramos” también salían con palmas y mantas a recibir y hacer “la entrada de Jesús a Jerusalén”. Desde hace cinco años iniciaron el lunes de la semana mayor con el “sermón de la montaña”. El martes Jesús pide agua a “la mujer samaritana” y aleja a los perseguidores de “la mujer adúltera”, perdonándola. El miércoles ante el llanto y congoja de Marta y María, Jesús hace la “resurrección de Lázaro”.

El jueves, la jornada larga como el viernes, inicia con la escenificación del “Sanedrín de Caifás”, para pasar a “la última cena”, donde Jesús confiesa a los discípulos que “la hora del hombre ha llegado” y uno de ellos lo traicionará. “La aprensión del huerto”, en un nuevo escenario, es protagonizada por Judas, quien ante los soldados romanos señala a Jesús con un beso y bajo esa señal queda apresado. Después, “Jesús ante Anás y ante Caifás” es cuestionado y acusado por testigos falsos.

El viernes a las 11:00 hrs. reanudan las actividades con “Jesús ante Herodes”, quien le interroga –¿eres tú el rey de los judíos? Jesús ante las acusaciones de los ancianos y principales sacerdotes contestó: tú lo dices. Posteriormente “Jesús, es llevado, ante Pilatos” donde recibe sentencia: la “crucifixión”.

Durante estos días los espectadores han seguido escenario tras escenario –en las calles del centro de la cabecera– la ida y venida de Cristo, en sus rostros la fe y la devoción por Él denotan compasión y misericordia. El viernes de crucifixión la multitud expectante sigue la comitiva de soldados romanos, quienes con sus vestimentas rojas apresan las miradas e imponen orden al pasar con sus gritos sarcásticos: a un lado, a un lado, viene El Rey de los Judíos. Señoras que no aguantan ver el sufrimiento de su Salvador derraman lágrimas de dolor y tristeza.

Las calles y callejones hacia el Tetépetl se vuelven más estrechas ante la concurrencia: el paso de los soldados romanos, Jesús cargando la cruz, los ladrones con su tronco a los hombres, la comitiva de todos los actores, la presencia de medios de comunicación, aficionados a la fotografía y el video, la asistencia médica. Todos ellos hacen una larga procesión. En lo alto del cerro, cerca a las pirámides, todavía se vive intensamente la pasión de Jesucristo: la obra del Mesías consumada es.

Consideran los organizadores que la afluencia de espectadores fluctúa de 20 a 30 mil personas. Buena parte de ellos fueron los visitantes. Por lo estrecho de algunas calles, de abundantes callejones y multitudes que pretenden llegar al Monte Calvario el calor sofocante se acrecienta. Es, al retorno de ese lugar, cuando los vendedores de nieve y mantecados hacen su agosto en Semana Santa.

Hace más de 50 años los mantecados y las nieves de sabores: zapote, piña, naranja, limón y otros sabores, caracterizan los días de pascua en la cabecera municipal. La yema de huevo, leche, canela, azúcar y vino, adquieren un exquisito sabor en las manos herederas de bonita costumbre de prepararlos. Nadie puede escapar a saborear un mantecado o una nieve en los puestos que se encuentran en la Plaza de la Constitución.

Además de la nieve el calor se apaga con las sabrosas aguas de sabores, que atrapan la atención en chaparros y bonachones vitroleros, verdes, rojos, blancos, transparentes, refrescantes aún con sólo mirarlos. Y si el hambre apremia, pese ser vigilia, los puestos improvisados de antojitos salvan: pambazos, enchiladas, tostadas y tortas de romeritos. Para gustos más exigentes hay buenos restaurantes sobre la calle principal o en la carretera.

El ruido de las matracas año con año se apaga. Pocas son las ventas de estos escandalosos artefactos que antaño se usaban por chicos y grandes para demandar “torrejas”. Matracas hay de metal y de madera, de colores llamativos eran adornadas con una carta de lotería nacional si eran de madera o, de un avioncito, coche o muñequito si eran de metal. Muchos las conocen porque las ven y las oyen en el fútbol. Afortunadamente la artesanía pervive y su recuerdo va acompañado de aquel dulce sabor de pan sancochado con clara de huevo y sumergido en jugo de piloncillo; aquellas ricas “torrejas” de la tía, de la abuela.

En los días de semana mayor es un gusto enorme para los tenanguenses ser el pueblo anfitrión donde año con año se dan cita más de 20 mil visitantes, movidos por su fe y atraídos por la tradición de 50 años de representar la Pasión y Muerte de Jesucristo.

Heroica

 

Portales de Tenango, 1921

Ceremonia cívica tenanguense, 1921

Tenango: ayer villa, hoy ciudad, por siempre heroica

I.

Con la lucha armada que inició el cura Miguel Hidalgo, los intereses novohispanos se vieron trastocados, la situación social cambió, las campanas de la independencia hacían sonar sus notas de libertad e igualdad entre los hombres nacidos en la América Septentrional y la Metrópoli.

Los españoles temerosos de perder sus riquezas provenientes de la Nueva España, ahora México, se aprestaron a defenderlas y lucharon contra los insurgentes. Mas la mecha estaba prendida y el fuego incendiario que hace arder el espíritu en aras de la libertad se propagó. En muchos lugares del actual territorio nacional hubo hechos de armas.

II.

En Tenango del Valle, pueblo fundado en el siglo XVI, de raigambre criolla e intereses que cuidar en la guerra de Independencia, por su filiación social y económica, defendió la causa del rey. Sin embargo, el sentir popular estaba influido por la desaparición de las formas de dominación española: el tributo, el pago de días de trabajo en otros lugares del de origen sin recibir ningún pago, la preferencia en todo de los blancos sobre los indígenas. En fin, condiciones de vida en poco aceptables que fueron pasto seco para arder con la lucha que había iniciado Hidalgo y continuaba Morelos.

En el sur del valle de Toluca, donde nace la cordillera de montes, frontera natural que los separa con  el actual estado de Guerrero y Morelos, se encuentra el cerro del Tetépetl, asiento de valerosos matlatzincas, el cual en diversos momentos estuvo ocupado por  insurgentes, fue el escenario en que se desarrolló la lucha que enorgulleció la valentía de muchos indígenas, criollos y mestizos que deseaban estar separados de los españoles peninsulares.

III.

La presencia de rebeldes a la monarquía en nuestro territorio obedecía a la táctica de guerra empleada por ejércitos irregulares, las más de las veces integrados por entusiastas inconformes, pero convencidos de llegar a nuevos horizontes, al mando del comandante José María Oviedo, iniciaron la toma del Tetépetl y lo convirtieron en fortaleza.

La intención fue hacerse de la plaza de Tenango, tenerla bajo dominio insurgente y avanzar a la ciudad de Toluca para tomarla también. La condición agreste del cerro en que se encuentran las pirámides fue la trinchera natural de defensa y el campamento ideal de los insurgentes.

Una y otra vez el ejército del rey, al mando de Rosendo Porlier, intentó vencer a los insurgentes. Valentía y arrojo fue la mejor arma de los tenanguenses contra un ejército de profesión. Vencidos los realistas se replegaron hacia Toluca. Oviedo y sus tropas insurgentes, ejército de indios y sin entrenamiento, decidieron que era el momento de tomar la plaza de Toluca.

IV.

Su osadía tuvo lugar entre el 17 y 18 de octubre de 1811. La batalla se iba ganando a favor de los insurgentes, desde el cerro del Calvario casi se toma la plaza. Pero la presencia de refuerzos del ejército realista echó abajo los avances insurgentes. En pocas horas de batalla quedaron hechos prisioneros los combatientes del pueblo de Tenango y alrededores.

El 19 de octubre, según narró el profesor Alfonso Sánchez García, cronista de la ciudad de Toluca, Porlier, el soldado derrotado en el cerro del Tetépetl, ordenó que fueran fusilados los prisioneros en la plaza pública a un lado del convento, donde actualmente se encuentra la catedral de Toluca. Así, de cinco en cinco los prisioneros fueron tiñendo de sangre la tierra en que caían.

Pese a las solicitudes de autoridades y religiosas toluqueñas, para que no se realizara tan cruenta carnicería, Porlier se ensañó más y ordenó que un prisionero fuera testigo de los fusilamientos y se le dejara ir, para que contara a los de su pueblo qué les sucedería a quien se levantara en armas.

Este acontecimiento trágico y cruel para la sociedad toluqueña hizo que en breve a la plaza en que fueron “asesinados” los insurgentes tenanguenses se le conociera como “Plaza de los Mártires”, actualmente conocida como zócalo de la ciudad de Toluca.

El profesor Javier Romero Quiroz, señaló que no sólo se debería llamar “Plaza de los Mártires” sino “Plaza de los Mártires de Tenango” en justo reconocimiento a los que murieron en aquella lucha libertaria.

V.

Para quienes integraron la cámara de diputados del Estado de México en 1868, ante el triunfo del liberalismo con Benito Juárez al frente y la derrota de los conservadores con el fusilamiento de Maximiliano de Habsburgo, engrandecer los acontecimientos de 1811 fue un motivo de fortalecimiento de los ideales que hoy rememoramos y exaltamos: la libertad, la igualdad y la fraternidad, en un estado nacional laico y democrático.

Ellos, los diputados liberales mexiquenses votaron por unanimidad el siguiente decretó:

Se concede a la Villa de Tenango del Valle, el título de “heroica”, por los eminentes servicios que ha prestado a la causa de la libertad e independencia. 

 Dado en la ciudad de Toluca a 19 de octubre de 1868.

 Ahora como antaño permanecemos unidos bajo principios e ideales libertarios, a valores compartidos, a la búsqueda de un futuro promisorio, y sobre todo, a la práctica de un ejercicio ético, nos enorgullecemos de compartir que en el Estado de México somos la única localidad con el título de Heroica.

Conocedores de nuestra historia y comprometidos con nuestra sociedad rememoramos lo que somos y reconstruimos nuestra identidad: orgullosamente tenanguenses. 

Texto amplio: http://ito.mx/OS8

División Territorial del Municipio

I. 

El municipio es la célula básica del Estado donde se vive, se recrea y se fortalece el federalismo: “el municipio libre como base de la división territorial y de la organización política del Estado, investido de personalidad jurídica propia, integrado por una comunidad (población) establecida en un territorio, con un gobierno autónomo en su régimen interior y en la administración de su hacienda pública…” como lo establecen el Artículo 115 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y el Artículo 1 la Ley Orgánica Municipal del Estado de México.

 II.

Tenango del Valle es uno de los 125 municipios del Estado de México.  Colinda con los municipios de Calimaya y Rayón, al norte; Rayón, Almoloya del Río y Joquicingo, al este; Joquicingo, Tenancingo y Villa Guerrero, al sur y Villa Guerrero, Calimaya y Toluca, al oeste. Cuenta con una extensión territorial de 208.88 kilómetros cuadrados.

 III.

La división territorial del municipio comprende: una cabecera municipal, diez delegaciones, diez subdelegaciones, barrios, colonias y fraccionamientos; con categorías políticas de ciudad (localidad con más de 15 mil habitantes y con servicios públicos, servicios médicos y equipamiento urbano) y pueblo (localidad entre mil y cinco mil habitantes, con servicios públicos y educativos básicos), de acuerdo con la Ley Orgánica Municipal del Estado de México.

 IV.

Así la integración territorial del municipio de Tenango del Valle es:

 

Cabecera municipal Colonia Barrio Fraccionamiento
Tenango de Arista 1. Buenos Aires

2. Centro

3. Cruz Verde

4. De Guadalupe

5. Del Bosque

6. El Coloso

7. La Campesina

8. La Ermita

9. La Guadalupana

10. La Joya

11. La Pedrera

12. Las Cruces

13. León Guzmán

14. Los Cedros

15. Los Pocitos

16.  Magisterial I

17. Magisterial II

18. Monte Calvario

19. Narciso Bassols

20. Ojo de Agua

21. San Isidro

22. San José

23. San Martín

24. Santa Martha

1. San Pedrito

2. EL Carrizal

3. La Rosa del Tepeyac

4. De los Atoleros

5. Santo Niño de Atocha

6. Del Festival

7. De los Cantadores

1. Del Valle

2. La Aurora

3. Villas Teotenango

4. Zaragoza

5. Tenamicalli

6. San José

Delegación Colonia Barrio Fraccionamiento
San Bartolomé Atlatlahuca 1. Centro

2. Los Cedros

3. El Llano

4. La Rinconada

5. San José

   
San Francisco Putla 1. La Colonia

2. Centro

   
San Francisco Tepexoxuca   1. Santa María

2. Santa Clara

3. San Salvador

4. San Francisco

 
San Francisco Tetetla 1. Centro

2. Parque Industrial

3. San Fernando

   
San Miguel Balderas 1. Centro

2. Los Cedros

3. La Fábrica

4. El Rincón

5. La Hacienda

   
San Pedro Tlanixco 1. Centro

2. Los Saúcos

1. El Capulín

2. La Lomita

 
San Pedro Zictepec 1. Centro

2. Los Manantiales

3. La Herradura

4. Lázaro Cárdenas

5. La Cruz de Benito

6. Las Peñitas

7. El Tanque

   
Santa Cruz Pueblo Nuevo      
Santa María Jajalpa 1. Centro

2. Las Parcelitas

   
Santiaguito Coaxuxtenco 1. Centro

2. El Puente

3. La Cruz

4. Maravillas

5. Miguel Talavera

6. Piedra Ancha

  1. Paraíso I

2. Paraíso II

 

Subdelegación      
1. Acatzingo

2. El Zarzal

3. La Cooperativa

4. La Haciendita

5. La Isleta

6. San Isidro

7. San Juan Tepehuisco

8. Santa Cecilia

9. San Román

10. La Azteca

     

 

Fuentes

H. Ayuntamiento de Tenango del Valle, Bando de Policía y Buen Gobierno, Tenango del Valle, 2009.

Ley Orgánica Municipal del Estado de México, Decreto Número 164, Gaceta de Gobierno, Toluca, a?

Obelisco a Ignación López Rayón. Comida de Los Campamentos

I.

En la Zona Arqueológica de Teotenango, además de las reconstrucciones realizadas por Piña Chan (década de 1970), se encuentra  el obelisco conmemorativo a Ignacio López Rayón, en torno a los hechos de armas en la lucha de Independencia, particularmente en 1812.

Inicialmente el obelisco se construyó sobre la pirámide de la plaza B, de la Zona Arqueológica de Teotenango. Esto se puede constatar en las fotografías que se encuentran en el museo de la zona arqueológica.

II.

Por el momento no sé fecha de construcción y nombre del autor del obelisco.  Durante las excavaciones en la parte norte de la Zona Arqueológica se desmontó el obelisco de la pirámide y se colocó en el primer nivel del conjunto de acceso, frente a la construcción donde se encuentra el Monolito del Jaguar.

III.

Las autoridades municipales desde hace más de medio siglo convocan cada 17 de septiembre, en el marco de las fiestas patrias, a celebrar la “comida de los campamentos”. Entre las actividades se realiza la ceremonia en honor a Ignacio López Rayón, donde se lee la crónica de su participación en lo alto de la zona arqueológica, se deposita una ofrenda floral y se exalta el espíritu libertario de los tenanguenses; culminan con una carrera atlética de 5 km.

Las acciones de guerra en las que participó Ignacio López Rayón, en el espacio del valle de Toluca y Tenango del Valle, se dieron de abril a junio de 1812. Es el 5 de junio, cuando apostado en el cerro del Tetépetl, López Rayón es sorprendido por Castillo Bustamante, comandante del Ejército Realista, y tiene que huir hacia el Xinantécatl o Volcán de Toluca.

En esa desbandada mueren fusilados jóvenes abogados de la ciudad de México que recién se habían incorporado a la causa libertaria. Entre ellos los licenciados Reyes, Jiménez, Dr. Carballo y don Juan Puente (Romero Quiroz, Javier, Tenango Villa Heroica, México, Patronato Pro Fomento Turístico y Arqueológico de Tenango del Valle, 1968.)

IV.

Posteriormente, autoridades, atletas, tenanguenses y vecinos de otros municipios se reúnen en torno a la mesa enorme en la que el H. Ayuntamiento de Tenango del Valle, comparte el pan y la sal año con año. La comida de los campamentos tradicionalmente consiste en “carnitas de puerco” acompañadas de arroz, nopales, frijoles, habas verdes, elotes hervidos, mucho picante y tortillas. El agua de sabores, el pulque y el tequila engalanan esta fiesta patria muy tenanguense. Una peculiaridad de la convivencia es que los funcionarios electos son quienes se encargan de servir a los comensales.

V.

En este día la entrada a la Zona Arqueológica de Teotenango es gratuita. El H. Ayuntamiento de Tenango del Valle en coordinación con el Instituto Mexiquense de Cultura y la Dirección del Museo abren sus brazos para convivir fraternalmente autoridades locales, habitantes y vecinos tenanguenses.

Ya los sabes ¡cada 17 de septiembre tenemos una cita en la Zona Arqueológica de Teotenango! ¡Conmemoremos las fiestas patrias y rememoremos a los héroes que nos dieron patria! 

  

 

 

 

Elecciones 2009. Tenango del Valle

En los tiempos electorales que vivieron el país, la entidad y el municipio, los tenanguenses, cada día estan con mayor avidez de abundar, emitir y leer opiniones en torno al proceso electoral local del 5 de julio de 2009. Sobre todo, cuando se vivió una elección donde: la participación ciudadana se convirtió en un censor invaluable de la aceptación de candidatos y partidos políticos; la oportunidad de ser candidato a un cargo de elección popular en la administración municipal fue más real; los partidos que antaño eran apéndice (el Partido del Trabajo y Convergencia, por ejemplo lograron posicionarse en la preferencia ciudadana, por sí solos lograron una votación que no habían obtenido en procesos electorales anteriores; esto es, en una contienda electoral local competida, no obstante los resultados contundentes: el PRI arrasó abismalmente.

  

Agrego las fórmulas contendientes a la presidencia municipal (los contendientes a las diputaciones local y federal, espero, sean propuestos por ustedes, los lectores y contribuyentes de la crónica municipal). Fueron cinco opciones por las que los ciudadanos de Tenango del Valle pudieron sufragar.

De acuerdon con el Instituo Electoral del Estado de México (IEEM, 2009), la lista nominal del municipio está conformada de 46,986 ciudadanos. De estos acudieron a votar 26,438, que representa una participación ciudadana en el sufragio del 56.27%.

Comparativamente la participación ciudadana con respecto a 2006, fue tres puntos porcentuaes mayor que hace tres años. Esto es, en la elección de presidente municipal en 2006 la participación ciudadana fue de 53.68% (IEEM, 2006), de 21,766 votantes de una lista nominal de 40,542 ciudadanos.

Fórmulas contendientes a  la Presidencia Municipal

Ayuntamiento de Tenango del Valle

 

  

Partido

PRI- PVEM- PANAL- PSD- PFD

PT 

PRESIDENTE

ALFREDO GÓMEZ SÁNCHEZ

HILARIO ROBERTO MENDOZA GÓMEZ

SÍNDICO

VICENTE CUEVAS VÁZQUEZ

ABRAHAM PARRA ARELLANO

REGIDOR 1

OMAR MAÑÓN JUÁREZ

NORBERTO MORALES POBLETE

REGIDOR 2

FROYLÁN MARTÍNEZ ESTEVEZ

JOSÉ LUIS NOLASCO PÉRES

REGIDOR 3

CIRA MARINA VELAZQUEZ REYES

JUAN MEJÍA ZEPEDA

REGIDOR 4

MARÍA DEL CARMEN SOTO GARDUÑO

JORGE FLORES LINARES

REGIDOR 5

CARMEN ARIAS ARIAS

EZEQUIEL GONZÁLEZ MENDOZA

REGIDOR 6

PATRICIA MEDINA COLÍN

GABRIEL ZETINA GONZÁLEZ

 

VOTOS 10,491   39.68%

VOTOS 5,165   19.54%

Partido

PRD

PAN

PRESIDENTE

EMETERIO OSVALDO MEDINA HERNÁNDEZ

VICENTE JUAREZ VAZQUEZ

SÍNDICO

OSCAR ALCÁNTARA BOCANEGRA

DELIA EDITH MEJIA FRANCA

REGIDOR 1

RAFAEL VILCHIS ARELLANO

PABLO CASTILLO MERCADO

REGIDOR 2

ANGÉLICA BARAJAS CARBAL

MARBEL SOLANO LOPEZ

REGIDOR 3

JOSÉ  LUIS POBLETE BAUTISTA

JESUS ANTONIO GARDUÑO CASTREJON

REGIDOR 4

MARGARITA GUADARRAMA ESQUIVEL

EFRAIN ORTIZ ESCOBAR

REGIDOR 5

ALEJANDRO BENITEZ GOMEZ TAGLE

MIGUEL ANGEL SANCHEZ GUADARRAMA

REGIDOR 6

ROMUALDO RICARDO BOBADILLA AMARO

FRANCISCA MAYA ALVAREZ

 

VOTOS 5,078   19.21%

VOTOS 2,823   10.60%

Partido

CONVERGENCIA

PRESIDENTE

RAYMUNDO SÁNCHEZ PEREZ

SÍNDICO

ROSA ISEL JUÁREZ OLVERES

REGIDOR 1

JOSÉ RANULFO VÁZQUEZ PINZÓN

REGIDOR 2

GUIDO CONSTANTINO VÁZQUEZ TRUJILLO

REGIDOR 3

PABLO ODILÓN PÉREZ SÁNCHEZ

REGIDOR 4

ADELINA NAVA MILLÁN

REGIDOR 5

LINO MARTÍN GONZÁLEZ MEDINA

REGIDOR 6

PABLO MEDINA CASTAÑEDA

 

VOTOS 1,410   5.33%

FUENTE: “Fórmulas para Ayuntamientos”, http://www.ieem.org.mx/, 11 de mayo de 2009; “Resultados de Elecciones para Ayuntamientos”, http://www.ieem.org.mx/, 14 de julio de 2009.

La Crónica de Tenango del Valle

La crónica municipal es parte esencial de la historia. Aquí encontrarás crónicas, anécdotas, cuentos, leyendas, mitos y sucesos de relevancia política, económica, social, cultural del municipio de Tenango del Valle; además, noticias de la Asociación Mexiquense de Cronistas Municipales, A.C. (AMECROM). Con ello dejaremos constancia del hacer de los tenanguenses y la constituiremos en ”La crónica de mi pueblo, testimonio de la historia”.

Este es un espacio abierto para incrementar la crónica municipal. Esperamos comentarios y aportaciones (texto, fotografía,  audio y video).

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